Martha Sánchez Dettmer
El propósito de este documento es el abordar algunos aspectos, a mi juicio, básicos para aproximarnos a lo que se ha llamado “el nacionalismo revolucionario” cardenista y los elementos que se conjugaron para colocar al estadista, en el imaginario nacional, como el líder popular que logró “la emancipación económica de la nación”.
Aunque en realidad este gobierno conseguirá a través de una audaz política de masas, lo que sus antecesores ya habían intentado, desactivar a los grupos populares e incorporarlos al partido oficial y al estado.
La consolidación de un Estado nacional sólido en torno a un partido oficial y a la figura de un poder ejecutivo fuerte, permitirán a sus sucesores, estructurar las políticas pertinentes para dar impulso a la acumulación de capital en México vía la inversión extranjera, la apertura económica y comercial.
El populismo cardenista trazará entre sus objetivos, el asumir el liderazgo de las reivindicaciones de las clases oprimidas. Uno de los ejes de su proyecto, más allá de los manifestados discursivamente, lo constituyó la incorporación de los grupos indígenas a la nación mexicana.
Otro tema a tratar en este texto y que está estrechamente relacionado con la integración del indio a la nación mexicana, como parte del proyecto del estado nacional, es el establecimiento del Instituto Lingüístico de Verano en México en el año de 1935.









